Hoy nuestro colegio se ha llenado de palabras, emociones y reflexiones para celebrar el Día Escolar de la Paz y la No Violencia, una jornada muy especial para aprender, sentir y recordar que la paz se construye cada día con pequeños gestos.
Durante la mañana, los niños y niñas han expresado qué significa para ellos la paz en hojas de color azul: amistad, respeto, ayuda, cariño, escucha… ideas sencillas pero llenas de sentido. Además, se han llevado a casa unas hojas amarillas donde sus familias han podido escribir qué es la paz para ellas, creando así un precioso diálogo entre el colegio y el hogar.
Todas estas palabras, de pequeños y mayores, se han unido en un atrapasueños, un elemento cargado de simbolismo. Tradicionalmente, el atrapasueños sirve para filtrar los malos sueños y dejar pasar solo aquello que nos hace bien. En nuestro caso, se convierte en un símbolo de la paz: un lugar donde atrapamos los miedos, la violencia y los conflictos, y dejamos pasar los valores que nos ayudan a convivir mejor, como el respeto, la empatía y el cuidado mutuo. Cada palabra escrita es un hilo más que fortalece esa red que nos protege y nos une como comunidad educativa.
Una vez terminados, hemos bajado todos juntos al hall del colegio, a la entrada del centro, donde nos hemos reunido para compartir este momento tan significativo. Allí se han realizado fotos por clases, reflejando la unión y el compromiso de todo el alumnado con la paz.
Además, este momento ha sido aún más especial al saber que el cuento ha sido ilustrado por Marina Redondo Bustos, una antigua alumna de nuestro centro, el CEIP Santa Ana. Su trabajo nos demuestra que los valores que se siembran en la escuela perduran en el tiempo y que nuestro alumnado puede seguir contribuyendo a construir un mundo más justo y solidario incluso años después de haber pasado por nuestras aulas.
A continuación, el alumnado de sexto curso ha leído un manifiesto en el que han recordado que la paz depende de cada uno de nosotros y nosotras. Han destacado que la paz comienza en lo cercano: en el aula, con los compañeros y compañeras, escuchando, respetando las diferencias, ayudándonos y resolviendo los conflictos de manera pacífica.
Celebrar el Día de la Paz es una oportunidad para parar, reflexionar y reforzar valores que forman parte de nuestra educación integral. La paz no es solo la ausencia de conflictos, sino una forma de relacionarnos, de mirar al otro y de actuar con empatía y responsabilidad.
Finalmente, estos atrapasueños tan especiales quedarán colgados en la entrada de nuestro colegio, para que cada persona que entre pueda recordar que la paz se construye entre todos y todas, día a día, con palabras, gestos y acciones.
Porque educar en la paz es educar para la vida. 🕊️✨
No hay comentarios:
Publicar un comentario